VITAMINAS para SANAR la NEUROPATÍA y LOS NERVIOS DAÑADOS| DOLOR PIES y MANOS

Neuropatía y daño de los nervios: causas, síntomas y cómo cuidar tus nervios

Ese dolor constante en tus pies y manos, muchas veces durante la noche, y esa sensación tan molesta de hormigueo, calor o adormecimiento pueden estar relacionados con una neuropatía.

¿Es posible mejorar este problema?

En muchos casos, cuando se identifica y trata correctamente la causa, los síntomas pueden mejorar considerablemente.

Si sospechas que sufrís neuropatía, hoy voy a contarte por qué ocurre y qué podés hacer para abordar este problema desde la raíz.

También vas a conocer algunas de las vitaminas y nutrientes más importantes para la salud de los nervios, incluyendo vitaminas del complejo B, magnesio, ácido alfa-lipoico y omega-3.

Pero hay algo muy importante que tenés que saber:

El hormigueo y el dolor no son los únicos signos de neuropatía.

De hecho, podés tener este problema durante mucho tiempo sin darte cuenta.

Además, te voy a mostrar tres síntomas de alarma que pueden indicar que el problema es más grave, para que puedas reconocerlos y buscar ayuda a tiempo.

¿Qué es la neuropatía?

La neuropatía es un daño que afecta a los nervios.

Imaginate que los nervios son cables que conectan el cerebro y la médula espinal con el resto del cuerpo.

Muchos de estos nervios están rodeados por una capa protectora llamada mielina.

Esta capa no solamente protege al nervio y funciona como aislante, sino que también ayuda a que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente.

Gracias a estos impulsos podemos sentir dolor, calor, frío, presión y otras sensaciones.

Cuando un nervio o su cubierta protectora se dañan, las señales pueden transmitirse de forma anormal.

Esto puede provocar dolor, hormigueo, sensación de quemazón, adormecimiento y otros síntomas.

Para poder identificar el problema y tratarlo correctamente, primero hay que entender que no todas las neuropatías son iguales.

Tipos de neuropatía

El daño nervioso puede afectar distintas funciones.

Neuropatía sensitiva

En este caso se ven afectados principalmente los nervios relacionados con las sensaciones.

Los síntomas pueden incluir:

Dolor punzante.

Sensación de agujas o alfileres.

Ardor.

Quemazón.

Hormigueo.

Adormecimiento de manos o pies.

Alteraciones para distinguir entre frío y calor.

Neuropatía motora

El segundo tipo afecta a los nervios que participan en el movimiento.

Puede producir:

Debilidad muscular.

Disminución de la fuerza.

Atrofia muscular.

Dificultad para realizar determinados movimientos.

Y, en situaciones graves, incluso parálisis.

Pero el punto importante es que la neuropatía no siempre produce dolor.

En algunas personas pueden coexistir síntomas sensitivos y motores.

También pueden dañarse los nervios relacionados con el equilibrio o con determinadas sensaciones sin que todas las funciones se vean afectadas por igual.

Principales causas de neuropatía periférica

Veamos ahora algunas causas que pueden dañar los nervios.

1. Deficiencias de vitaminas

Las vitaminas del complejo B desempeñan un papel importante en el funcionamiento normal del sistema nervioso.

Entre las más importantes se encuentran:

Vitamina B12.

Vitamina B9 o ácido fólico.

Vitamina B6.

Las deficiencias pueden aparecer por diferentes motivos.

Una alimentación insuficiente es uno de ellos.

También pueden existir problemas digestivos o de absorción que impidan obtener correctamente determinados nutrientes.

Algunos medicamentos pueden influir sobre los niveles de vitamina B12.

Por ejemplo, el uso prolongado de metformina en determinadas personas puede asociarse con niveles bajos de B12.

También ocurre con algunos medicamentos que reducen el ácido del estómago, como el omeprazol, especialmente cuando se utilizan durante periodos prolongados.

Si utilizas estos medicamentos, tu médico puede valorar si es necesario controlar tus niveles de vitamina B12 mediante un análisis.

Y si existe una deficiencia, determinará si necesitás suplementación.

La idea es clara:

No hay que limitarse a tapar los síntomas.

Hay que buscar la causa.

2. Compresión de los nervios

Otra posibilidad es que algo esté comprimiendo o irritando un nervio.

¿Cuándo debemos sospecharlo?

Por ejemplo, cuando existe dolor u hormigueo persistente localizado en determinadas zonas.

Las causas pueden incluir:

Posturas inadecuadas.

Compresión durante el sueño.

Permanecer demasiado tiempo en una misma posición.

Movimientos repetitivos.

Hernias de disco.

Problemas en la columna cervical o lumbar.

Y otras lesiones estructurales.

Una hernia en la zona lumbar puede afectar nervios que llegan a piernas y pies.

Los problemas cervicales pueden producir síntomas en brazos y manos.

Por eso, si el hormigueo o el dolor persisten durante mucho tiempo, no conviene automedicarse indefinidamente.

Hay que investigar la causa.

3. Algunas infecciones

Determinadas infecciones también pueden afectar el sistema nervioso.

El contenido original menciona la sífilis, una infección provocada por la bacteria Treponema pallidum.

En algunas personas puede permanecer durante años sin síntomas claros y, si no recibe tratamiento, puede llegar a producir complicaciones neurológicas.

La sífilis puede detectarse mediante pruebas de laboratorio y requiere tratamiento médico específico.

Si existe riesgo de infección de transmisión sexual, lo correcto es consultar con un profesional y realizar las pruebas correspondientes.

4. Diabetes y niveles elevados de glucosa

Esta es una causa muy importante.

La neuropatía diabética puede desarrollarse cuando la glucosa permanece elevada durante largos periodos.

No suele aparecer de un día para otro.

El exceso de glucosa puede dañar progresivamente los nervios y los pequeños vasos sanguíneos que los nutren.

Los síntomas suelen comenzar en los pies y pueden incluir:

Hormigueo.

Ardor.

Dolor.

Entumecimiento.

Alteraciones de la sensibilidad.

Por eso, si tenés diabetes o prediabetes, controlar adecuadamente la glucosa es fundamental.

5. Uso excesivo de algunas vitaminas y suplementos

Aunque parezca extraño, una vitamina también puede causar problemas cuando se utiliza en dosis excesivas.

Un ejemplo importante es la vitamina B6, también llamada piridoxina.

Las vitaminas del complejo B son necesarias para el sistema nervioso, pero consumir cantidades excesivamente altas de B6 durante periodos prolongados puede provocar neuropatía.

Esto puede generar síntomas como:

Hormigueo.

Entumecimiento.

Dolor.

Debilidad en manos y pies.

Por eso, no asumas que cuanto mayor sea la dosis de una vitamina, mejor será el resultado.

Los suplementos también deben utilizarse correctamente.

Síntomas más comunes de neuropatía

Ahora veamos algunos de los síntomas más frecuentes.

1. Hormigueo y entumecimiento

Podés sentir que los pies o las manos “se duermen” sin una razón aparente.

También puede aparecer una sensación semejante a pequeñas agujas o alfileres.

Algunas personas describen la sensación como si estuvieran caminando sobre algodón.

En casos más avanzados también puede alterarse la capacidad para distinguir correctamente entre frío y calor.

2. Dolor neuropático

Puede aparecer un dolor muy particular.

Algunas personas lo describen como:

Ardor.

Quemazón.

Punzadas.

Descargas eléctricas.

Presión intensa.

Sensación de que los pies están hirviendo.

Este tipo de dolor recibe el nombre de dolor neuropático.

3. Debilidad muscular

La neuropatía también puede afectar la fuerza.

Podés notar que tus manos o pies están más débiles.

Tal vez te cuesta más sostener objetos, abrir recipientes, caminar o realizar movimientos que antes hacías sin dificultad.

Es como si los músculos estuvieran constantemente cansados.

4. Problemas de equilibrio y coordinación

Algunas personas empiezan a tambalearse más de lo habitual.

Pueden sentir inseguridad al caminar o tener dificultades para mantener el equilibrio.

Esto puede ocurrir cuando los nervios encargados de informar al cerebro sobre la posición de los pies y las piernas no transmiten correctamente las señales.

Tres signos de alarma que necesitan evaluación médica

Los siguientes síntomas son especialmente importantes.

Señal de alarma 1: pérdida importante de sensibilidad

Si perdés completamente la sensibilidad en una mano o un pie y no sentís correctamente el tacto, la temperatura o el dolor, necesitas evaluación médica.

La pérdida de sensibilidad aumenta el riesgo de sufrir heridas, quemaduras o lesiones sin darte cuenta.

Esto es especialmente importante en personas con diabetes.

Señal de alarma 2: dificultad importante para moverte

Si aparece una debilidad muscular marcada que dificulta:

Caminar.

Sostener objetos.

Lavarte los dientes.

Vestirte.

Subir escaleras.

O realizar tus actividades cotidianas.

Hay que buscar atención médica.

La debilidad progresiva puede indicar un problema neurológico significativo.

Señal de alarma 3: dolor intenso y persistente

No hablamos de una pequeña molestia ocasional.

Hablamos de un dolor intenso, continuo y difícil de controlar que afecta manos, pies u otras partes del cuerpo.

Si no mejora o empeora progresivamente, no debe ignorarse.

Ante cualquiera de estas señales, busca evaluación médica cuanto antes.

¿Qué necesita un nervio dañado para recuperarse?

Hay dos principios fundamentales.

Primero:

Corregir cualquier deficiencia nutricional o enfermedad que esté contribuyendo al daño.

Segundo:

Eliminar o controlar aquello que sigue lesionando el nervio.

Porque si seguís dañando el nervio todos los días, ningún suplemento puede compensar completamente el problema.

Veamos algunos nutrientes y compuestos que se estudian en relación con la neuropatía.

Ácido alfa-lipoico

El ácido alfa-lipoico es una sustancia que el organismo produce en pequeñas cantidades.

También puede encontrarse en diferentes alimentos.

Entre ellos:

Carnes.

Vísceras como hígado, riñón y corazón.

Brócoli.

Espinaca.

Tomate.

También existe en forma de suplemento.

El ácido alfa-lipoico funciona como antioxidante y participa en diferentes procesos metabólicos.

Ha sido estudiado especialmente en neuropatía diabética.

Algunos estudios han investigado dosis de aproximadamente 300 a 600 mg al día, aunque esto no significa que todas las personas deban tomar esa cantidad.

Tiene posibles interacciones y efectos adversos.

Puede influir en los niveles de glucosa.

Por eso, las personas que utilizan insulina o medicamentos para la diabetes deben tener especial precaución, ya que podría aumentar el riesgo de hipoglucemia.

También puede interactuar con determinados tratamientos relacionados con la tiroides.

En algunas personas produce:

Náuseas.

Molestias estomacales.

Otros síntomas digestivos.

Por eso, si estás considerando utilizarlo como suplemento, habla primero con tu médico.

Curcumina y cúrcuma

Otro compuesto mencionado es la curcumina, que es uno de los principales componentes activos de la cúrcuma.

La curcumina ha sido ampliamente estudiada por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Podés incorporar cúrcuma como especia en diferentes alimentos:

Sopas.

Verduras.

Guisos.

Ensaladas.

Batidos.

O diferentes preparaciones caseras.

La absorción de la curcumina puede aumentar cuando se combina con piperina, un compuesto presente en la pimienta negra.

También suele consumirse junto con grasas presentes en alimentos como:

Aceite de oliva.

Aguacate.

Yema de huevo.

Semillas.

Existen suplementos concentrados de curcumina, pero no es recomendable comenzar dosis altas por cuenta propia.

Estos suplementos pueden interactuar con medicamentos y no son adecuados para todas las personas.

Magnesio

El magnesio participa en muchas funciones del organismo, incluyendo el funcionamiento de los músculos y del sistema nervioso.

Existen diferentes formas de suplementos:

Citrato de magnesio.

Glicinato.

Malato.

Treonato.

Gluconato.

Cada presentación puede tener características diferentes.

La necesidad de suplementación depende de cada persona.

Si tienes enfermedad renal, utilizas medicamentos o padeces alguna enfermedad crónica, consulta antes de tomar suplementos de magnesio.

Las vitaminas más importantes para la salud de los nervios

Las vitaminas del complejo B son especialmente importantes.

Entre ellas destacan:

B12.

B9.

B6.

Si existe una deficiencia confirmada, corregirla puede ser fundamental para evitar que el daño neurológico progrese.

Pero atención:

No significa que todas las personas con neuropatía deban tomar megadosis de vitaminas B.

Como vimos anteriormente, cantidades excesivas de vitamina B6 pueden incluso provocar neuropatía.

Por eso, suplementar tiene más sentido cuando existe una deficiencia o una indicación médica concreta.

Omega-3 y salud nerviosa

Otro nutriente importante es el omega-3.

Los principales omega-3 de origen marino son EPA y DHA.

Se encuentran especialmente en pescados grasos como:

Salmón.

Sardinas.

Caballa.

Arenque.

También existen suplementos de aceite de pescado.

Si compras uno, revisa cuánto EPA y DHA contiene realmente el producto.

Y si utilizas anticoagulantes, tienes algún trastorno de coagulación o vas a someterte a una cirugía, consulta con tu médico antes de utilizar dosis elevadas de omega-3.

Lo que deberías reducir si tienes neuropatía

Ningún suplemento puede sustituir el tratamiento de la causa.

Además de aportar al organismo lo que necesita, también hay que evitar aquello que puede empeorar la situación.

1. Alcohol

El consumo excesivo de alcohol puede dañar directamente los nervios y también favorecer deficiencias nutricionales.

Por eso, en personas con neuropatía relacionada con alcohol, dejar de consumirlo es una parte fundamental del tratamiento.

2. Exceso de azúcar

Si tenés diabetes, prediabetes o resistencia a la insulina, controlar la glucosa es especialmente importante.

Una alimentación muy rica en azúcares agregados puede dificultar este control.

Reducí especialmente:

Refrescos.

Bebidas azucaradas.

Dulces.

Pasteles.

Jugos industriales.

Productos ultraprocesados con grandes cantidades de azúcar.

3. Exceso de ultraprocesados y frituras

Una alimentación basada en productos ultraprocesados puede desplazar alimentos ricos en proteínas, vitaminas, minerales, fibra y grasas saludables.

Intentá priorizar:

Vegetales.

Frutas enteras.

Legumbres.

Pescado.

Huevos.

Frutos secos.

Semillas.

Aceite de oliva.

Y otros alimentos poco procesados.

4. Exceso de sodio

Los productos industriales y comidas preparadas pueden contener cantidades muy elevadas de sodio.

No todo lo que viene en un paquete es necesariamente perjudicial, pero conviene revisar las etiquetas y controlar el consumo total.

Esto es especialmente importante si también tenés hipertensión, enfermedad cardíaca o problemas renales.

5. Alimentos que realmente te provocan alergia

Si tenés una alergia alimentaria confirmada, evitar el alimento responsable es fundamental.

Pero no hace falta eliminar grandes grupos de alimentos sin una razón médica.

Si sospechas que determinado alimento provoca síntomas repetidos, habla con un profesional para evaluarlo correctamente.

Lo más importante

La neuropatía no es una única enfermedad con una única solución.

Puede tener muchas causas:

Diabetes.

Deficiencias nutricionales.

Compresión de los nervios.

Problemas de columna.

Infecciones.

Alcohol.

Medicamentos.

Exceso de determinados suplementos.

Enfermedades autoinmunes.

Y otras condiciones neurológicas.

Por eso, el primer paso no debería ser comprar un suplemento.

El primer paso es descubrir por qué tus nervios están sufriendo.

Si tenés hormigueo persistente, quemazón, pérdida de sensibilidad, debilidad, problemas de equilibrio o dolor neuropático, consulta con tu médico.

Y si aparece pérdida completa de sensibilidad, debilidad progresiva o dolor intenso y persistente, busca atención médica cuanto antes.

Corregir la causa a tiempo puede marcar una gran diferencia.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

Recommended for You

View Archive arrow_forward