“Su propia familia la entregó al bosque para salvar su fortuna… pero no sabían quién despertaría al escuchar sus gritos”

“Su propia familia la entregó al bosque para salvar su fortuna… pero no sabían quién despertaría al escuchar sus gritos”

PARTE 1

La noche en que mi propia familia me entregó al bosque, entendí que a veces los monstruos no viven en las sombras… sino en las personas que dicen protegerte.

Durante años creí que mi apellido era mi mayor protección. Nací dentro de la familia Hastings, una casa antigua que alguna vez fue respetada por todos en el valle de Oak Haven.

Pero cuando llegaron los malos tiempos, descubrí que para algunas personas la familia solo importa mientras pueda obtener algo de ella.

Mi nombre es Isolda Hastings, y esta es la historia de cómo perdí todo lo que conocía para descubrir quién era realmente.

El invierno de aquel año parecía no terminar nunca. Las cosechas habían fallado, las deudas habían crecido y las paredes de nuestra antigua residencia ya no escondían riqueza, sino desesperación.

Mi hermano Arthur y mi tío Reginald pasaban días enteros encerrados hablando en voz baja. Cuando yo aparecía, cambiaban de conversación.

Sabía que algo estaban ocultando.

Durante semanas permanecí apartada en una habitación del ala este de la casa. Me decían que era por mi seguridad, pero pronto comprendí que era una mentira.

Estaban negociando mi futuro sin preguntarme nada.

Una noche, Arthur entró con una expresión que jamás olvidaré.

Me dijo que había encontrado una solución para salvar el apellido Hastings.

Debía casarme con un hombre de una región lejana.

Un matrimonio rápido.

Sin preguntas.

Sin despedidas.

Acepté porque pensé que alejarme de aquella casa podía darme una oportunidad para empezar de nuevo.

No sabía que el verdadero destino que me esperaba estaba mucho más oscuro.

Partimos en un carruaje sin símbolos, en medio de una noche sin luna. El camino que tomamos no era la ruta habitual hacia el sur.

Miré por la ventana cubierta de hielo y reconocí los árboles secos, las montañas lejanas y aquella zona que todos evitaban mencionar.

El bosque del norte.

Desde pequeña había escuchado historias sobre ese lugar.

Decían que allí vivían criaturas capaces de cambiar de forma. Algunos las llamaban leyendas. Otros aseguraban que eran seres reales que protegían sus territorios.

Arthur notó mi preocupación.

—Es solo un atajo —me dijo sin mirarme a los ojos.

Pero su voz temblaba.

Entonces entendí que estaba mintiendo.

Horas después, el carruaje se detuvo en medio de un claro cubierto de nieve.

El silencio era extraño.

Demasiado perfecto.

Antes de que pudiera preguntar qué ocurría, varias figuras aparecieron entre los árboles.

No eran comerciantes.

No eran viajeros.

Eran hombres contratados para esperarme.

Las puertas del carruaje se abrieron y sentí cómo el frío entraba de golpe.

Miré a Arthur buscando una explicación.

Pero mi hermano bajó la mirada.

—No tenía otra opción —susurró.

En ese momento sentí que algo dentro de mí se rompía.

No era una desconocida quien me había traicionado.

Era mi propia sangre.

Me llevaron hasta un viejo roble en medio del bosque y me dejaron allí.

Arthur explicó que habían recibido una gran recompensa por entregarme. Según ellos, solo sería una pieza más dentro de un plan para atraer a los guardianes del norte.

Yo no era una persona para ellos.

Era una señal.

Una trampa.

Cuando el carruaje desapareció entre la nieve, me quedé completamente sola.

El viento golpeaba mi rostro.

Mis manos estaban entumecidas.

Y por primera vez comprendí que mi familia no había intentado salvarse…

Había decidido sacrificarme.

Pasaron horas.

La luna apareció entre las nubes y el bosque comenzó a cambiar.

Primero escuché ramas moverse.

Después pasos lentos alrededor del claro.

Algo enorme estaba acercándose.

Los hombres que me habían dejado allí también comenzaron a inquietarse.

Ellos esperaban encontrar una presa fácil.

Pero de repente todos quedaron inmóviles.

Porque desde la oscuridad apareció una presencia mucho más poderosa de lo que habían imaginado.

Y cuando aquella figura dio un paso hacia la luz de la luna, incluso quienes habían preparado aquella trampa entendieron que habían cometido un terrible error.

PARTE 2

Porque aquella noche no llegó la criatura que ellos esperaban controlar.

Llegó alguien que estaba muy por encima de ellos.

Entre los árboles apareció un enorme lobo de pelaje oscuro, con una mirada dorada que parecía atravesar la noche.

No se movía como un animal perdido.

Se movía como un rey entrando en su propio territorio.

Los hombres retrocedieron.

Habían preparado una trampa pensando que podían manejar las consecuencias, pero ahora comprendían que habían llamado la atención de alguien mucho más peligroso que cualquier guardia humana.

El lobo avanzó lentamente hasta quedar frente a mí.

Yo estaba aterrada.

Después de todo lo que había ocurrido, no sabía si esa criatura venía a salvarme o si simplemente había llegado otro problema.

Pero entonces ocurrió algo que jamás olvidaré.

La figura frente a mí comenzó a cambiar.

La forma del animal desapareció poco a poco y frente a mis ojos apareció un hombre.

Alto.

Imponente.

Con los mismos ojos dorados.

—No eres mi prisionera —fueron sus primeras palabras.

Su voz era tranquila, completamente diferente a la imagen que tenía en mi mente.

Me cubrió con su propia capa y ordenó a sus hombres que me llevaran a un lugar seguro.

Yo no entendía nada.

¿Por qué alguien como él me ayudaría?

¿Por qué un líder del norte arriesgaría todo por una mujer que su propia familia había abandonado?

La respuesta llegó cuando recuperé fuerzas dentro de su fortaleza.

Su nombre era Alistair Redfern.

El gobernante de los territorios del norte.

Y él conocía secretos sobre mi familia que yo jamás había imaginado.

—Tu tío no te entregó por una simple deuda —me explicó.

Sentí un escalofrío.

Según Alistair, Reginald había descubierto algo sobre mi verdadero origen.

Mi madre no pertenecía completamente al mundo humano.

Ella había ocultado durante años una herencia antigua para protegerme.

Una sangre que yo nunca había comprendido.

Una parte de mí que permanecía dormida.

Por eso mi familia había intentado desaparecerme.

No era por dinero.

Era por miedo.

Si yo regresaba a Oak Haven, el poder de Reginald desaparecería y muchas de sus mentiras quedarían expuestas.

Por primera vez entendí que aquella noche en el bosque no había sido el final de mi vida.

Había sido el comienzo de una nueva.

Días después regresamos a Oak Haven.

Pero esta vez yo no era la joven asustada que había salido de allí.

Llegué junto a Alistair y sus guardianes.

Mi familia me vio bajar del caballo y quedó en silencio.

Arthur parecía no reconocerme.

La misma persona que había pedido que me dejaran atrás ahora no podía sostener mi mirada.

Reginald intentó justificar sus acciones.

Dijo que todo había sido un malentendido.

Pero las pruebas y los secretos comenzaron a salir a la luz.

Por primera vez, aquellos que habían decidido mi destino tuvieron que enfrentarse a sus propias decisiones.

Yo tuve la oportunidad de elegir qué hacer.

Durante mucho tiempo pensé que la venganza era la única forma de recuperar lo que había perdido.

Pero descubrí algo más importante.

Mi verdadero poder no estaba en hacer sufrir a quienes me traicionaron.

Estaba en no volver a permitir que otros decidieran quién debía ser.

Abandoné el apellido que me había convertido en una pieza de negociación y acepté mi propia identidad.

Ya no era la joven que esperaba que alguien la protegiera.

Era alguien capaz de protegerse a sí misma.

Muchos años después, algunas personas todavía cuentan la historia de la chica que fue abandonada en el bosque y regresó junto al Rey Alfa del norte.

Pero yo sé la verdad.

Aquella noche no fui salvada porque era débil.

Fui encontrada porque finalmente estaba lista para descubrir quién era.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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