La prometida del rey vampiro me arrojó al lago prohibido… pero el agua reveló mi verdadero origen

La prometida del rey vampiro me arrojó al lago prohibido… pero el agua reveló mi verdadero origen

PARTE 1

La prometida del rey vampiro me arrojó al lago prohibido… pero el agua sabía quién era yo

Nunca imaginé que una simple invitación a una fiesta cambiaría mi vida para siempre.

Durante años pensé que era una humana común, una joven que pasaba sus noches entre libros antiguos y documentos olvidados. Pero aquella noche descubrí que había algo dentro de mí que ni siquiera yo conocía.

Y todo comenzó cuando la antigua prometida del rey vampiro me susurró al oído: “Tú no perteneces aquí”.

Me llamo Sofía Ren y esta es la historia de cómo un lago que todos temían terminó revelando un secreto que había permanecido escondido durante siglos.

Vivía en Noctarus, un reino donde los vampiros gobernaban desde hacía generaciones. Los humanos como yo no éramos importantes para la nobleza. Éramos personas que trabajaban, observaban y trataban de no llamar demasiado la atención.

Yo era archivista en la biblioteca del palacio. Mi mundo eran los pergaminos antiguos, los libros olvidados y las historias que nadie quería leer.

Nunca pensé que mi nombre terminaría escrito en una de esas historias.

La noche del Festival de la Luna Plateada, el rey Dorian Veilar organizó una gran celebración en los jardines del palacio. Era un evento extraño, porque por primera vez en mucho tiempo vampiros y humanos estaban invitados al mismo lugar.

Dorian era conocido como el vampiro más poderoso del reino. Muchos le tenían miedo porque parecía distante, casi imposible de leer.

Pero durante las últimas semanas había comenzado a visitar la biblioteca.

No por mí.

Al menos eso pensaba.

Le interesaban unos textos antiguos que yo estaba investigando. Solo habíamos hablado unas pocas veces, siempre sobre historia y leyendas antiguas.

Para mí, él era un rey misterioso.

Para otros, era una amenaza.

Especialmente para Lady Isabella Ravencraft.

Ella había sido la prometida de Dorian durante décadas. Su separación había sido un escándalo dentro de la corte, y aunque todos fingían haberlo olvidado, Isabella seguía cargando con una enorme amargura.

Esa noche la vi observándome desde el otro lado del jardín.

Su sonrisa parecía tranquila.

Pero sus ojos decían otra cosa.

Yo intenté ignorarla.

Me acerqué al lugar más tranquilo del palacio: el Lago Espejo.

Todos conocían las historias sobre ese lago.

Decían que era más antiguo que el propio reino. Algunos aseguraban que no era un lago normal, que guardaba recuerdos y que podía reconocer a ciertas personas.

Yo nunca creí esas historias.

Pensaba que eran cuentos inventados para asustar a los niños.

Mientras miraba el reflejo de las luces sobre el agua, escuché pasos detrás de mí.

No tuve tiempo de reaccionar.

Isabella estaba allí.

—Este lugar nunca fue para ti —dijo en voz baja.

Me giré sorprendida.

Intenté preguntarle qué quería, pero su mirada era fría.

En ese momento comprendí que no había ido a hablar conmigo.

Había ido a hacerme desaparecer.

Sentí sus manos empujarme y perdí el equilibrio.

El mundo cambió en un segundo.

El cielo desapareció.

La música de la fiesta quedó lejos.

Y el agua helada del Lago Espejo me cubrió por completo.

Intenté subir a la superficie, pero algo era diferente.

El agua no se movía como un lago normal.

Era pesada.

Extraña.

Como si estuviera esperando por mí.

Mis fuerzas comenzaron a desaparecer mientras miraba hacia arriba. A través del agua podía ver las luces del palacio, cada vez más lejanas.

Entonces ocurrió algo imposible.

El lago dejó de moverse.

Todo quedó en silencio.

Y desde las profundidades comenzó a aparecer una luz roja que iluminó todo el jardín.

Los invitados dejaron de hablar.

Los guardias corrieron hacia la orilla.

Y Dorian llegó justo cuando el agua comenzó a brillar.

Por primera vez, el rostro del rey vampiro mostró miedo.

Los guardias intentaron entrar al lago, pero regresaron confundidos. Algo dentro del agua no les permitía avanzar.

Entonces Dorian dio un paso hacia adelante.

Pero antes de tocar el agua, el lago cambió.

La superficie se abrió lentamente.

Y una figura comenzó a elevarse desde el centro.

Era yo.

Pero ya no era exactamente la misma persona.

Cuando mis pies tocaron la orilla, todos retrocedieron.

Mi ropa estaba completamente mojada.

Mi cabello cubría mi rostro.

Pero lo que hizo que todos quedaran en silencio fueron mis ojos.

Porque ya no tenían el mismo color.

Una luz antigua parecía vivir dentro de ellos.

Miré mis propias manos sin entender qué estaba pasando.

Y cuando pronuncié mis primeras palabras, mi voz no sonó completamente como la mía.

Entonces Dorian me miró como si acabara de reconocer algo que había buscado durante siglos…

PARTE 2

—Tú no eres completamente humana —dijo Dorian.

Esas fueron las primeras palabras que escuché después de despertar.

Habían pasado tres días desde aquella noche en el Lago Espejo.

Me encontraba en una habitación del palacio que nunca había visto antes. Todo parecía extraño: las paredes enormes, los muebles antiguos y los guardias vigilando la puerta como si yo fuera alguien peligroso.

Yo no entendía nada.

Solo recordaba caer al agua.

Recordaba el frío.

Y después… nada.

Dorian apareció esa misma noche.

Se sentó frente a mí y comenzó a contarme una verdad que parecía imposible.

Según él, el Lago Espejo no era un lago común.

Era un antiguo sello creado para proteger un poder que pertenecía a una familia desaparecida hacía siglos.

Una familia que gobernó antes de los actuales reyes vampiros.

Y según los antiguos registros…

Yo pertenecía a esa sangre.

Me quedé mirándolo sin poder creerlo.

Toda mi vida pensé que era una persona sin historia.

Había crecido sin conocer completamente mi pasado.

Pero ahora Dorian me decía que mi existencia estaba relacionada con uno de los mayores secretos del reino.

Yo no acepté la verdad simplemente porque un rey me la dijera.

Le pedí pruebas.

Como archivista, necesitaba documentos.

Necesitaba hechos.

Y Dorian hizo algo que nadie esperaba.

Sonrió.

Fue la primera vez que vi una expresión realmente humana en su rostro.

Durante las siguientes semanas investigamos juntos en la biblioteca del palacio.

Encontramos textos antiguos.

Registros olvidados.

Historias que habían sido escondidas durante generaciones.

Poco a poco descubrimos la verdad.

Mi madre había pertenecido a esa antigua familia. Había ocultado mi origen para protegerme y evitar que aquellos que buscaban ese poder pudieran encontrarme.

Yo nunca fui una chica común.

Simplemente había vivido sin conocer quién era realmente.

Pero mi despertar no pasó desapercibido.

La corte vampira comenzó a dividirse.

Algunos me tenían miedo.

Otros querían utilizarme.

Y entre todos ellos estaba Isabella.

Ella había pensado que al arrojarme al lago acabaría con el problema.

Pero había cometido el mayor error de su vida.

Me había despertado.

Una antigua profecía hablaba de alguien que regresaría cuando el poder oculto volviera al Lago Espejo.

Muchos creían que esa persona llegaría para conquistar.

Pero yo no quería un trono.

Solo quería entender quién era.

Sin embargo, Isabella no estaba dispuesta a perder.

Una noche recibí un mensaje supuestamente enviado por Dorian.

Me pedía que fuera al lago.

Pensé que necesitaba hablar conmigo.

Pero cuando llegué, supe que algo estaba mal.

El lugar estaba demasiado silencioso.

La luna iluminaba el agua.

Y entonces Isabella apareció.

No estaba sola.

Había reunido a varios miembros de la corte que querían quedarse con el poder que yo tenía.

Ella confesó que todo había sido planeado.

Que aquella noche en la fiesta no había sido un accidente.

Pero esta vez yo no era la misma joven asustada que cayó al agua.

Había aprendido a controlar lo que llevaba dentro.

Cuando intentaron quitarme ese poder, ocurrió algo que nadie esperaba.

El Lago Espejo reaccionó.

La misma fuerza que me había elegido aquella noche volvió a despertar.

Pero no para destruir.

Sino para proteger.

Isabella descubrió demasiado tarde que ese poder no podía ser robado.

Solo podía ser aceptado por alguien dispuesto a cargar con la responsabilidad.

Al final, la verdad salió a la luz.

La corte tuvo que aceptar que el futuro del reino no pertenecía a quienes querían controlar a los demás, sino a quienes estaban dispuestos a cambiar las cosas.

Dorian no me vio como una herramienta.

Ni como una amenaza.

Me vio como una persona.

Y eso fue lo que cambió todo.

Tiempo después, el Lago Espejo dejó de ser un lugar de miedo.

Humanos y vampiros comenzaron a convivir de una forma que nadie había imaginado.

Yo seguí siendo la misma chica que amaba los libros antiguos.

La misma que tenía tinta en los dedos y miles de preguntas en la cabeza.

Pero ahora conocía mi historia.

Y entendí algo importante:

A veces aquello que parece nuestro final es solo la puerta hacia una vida que nunca imaginamos.

Porque aquella noche pensé que el lago me había quitado todo.

Pero en realidad…

me había devuelto a mí misma.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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