Fue azotada por negarse a contraer matrimonio, hasta que un solitario rey vampiro le dijo: «Estás a salvo conmigo».

Fue azotada por negarse a contraer matrimonio, hasta que un solitario rey vampiro le dijo: «Estás a salvo conmigo».

PARTE 1

La niebla de Blackwood siempre escondía secretos, pero aquella mañana escondía algo mucho más peligroso: la verdad que todos tenían miedo de descubrir.

Mi nombre es Evelyn Carter, y durante años pensé que mi mayor batalla era sobrevivir al hambre, al frío y a las deudas que mi padre había dejado por culpa de su enfermedad. Nunca imaginé que el verdadero enemigo tendría un rostro amable y una sonrisa educada.

Trabajaba en la fábrica de algodón del señor Marcus Boyd, un hombre poderoso que controlaba casi todo en el pueblo. Para los demás era un respetado empresario, pero yo conocía la oscuridad detrás de sus palabras.

Él no quería ayudarme.

Quería comprar mi vida.

Mi padre estaba enfermo, sus fuerzas desaparecían cada día y las deudas aumentaban. Boyd sabía perfectamente que yo no tenía muchas opciones. Por eso me ofreció una solución: casarme con él y todas nuestras preocupaciones desaparecerían.

Pero había algo que él nunca entendió.

Podía perder mi casa. Podía perder mi dinero. Incluso podía perder mi posición en el pueblo.

Pero no permitiría que alguien decidiera mi destino por mí.

Cuando rechacé su propuesta, vi cómo su falsa cortesía desaparecía. Sus ojos dejaron de mostrar paciencia y revelaron algo mucho más frío.

Entonces comenzó mi pesadilla.

Primero amenazó con las deudas de mi padre. Después utilizó al reverendo Porter y al sheriff Dalton para presionarme. Finalmente, me acusó de robar dinero de la fábrica, una mentira creada únicamente para destruir mi reputación.

Todos estaban contra mí.

En medio del patio de la fábrica, con los trabajadores observando en silencio, me ataron al viejo poste de castigo. Boyd quería que todos vieran lo que ocurría cuando alguien se atrevía a desafiarlo.

Sentí el primer golpe.

Luego el segundo.

El dolor casi me hizo perder la conciencia, pero me negué a darle la satisfacción de verme rendida.

Entonces, justo cuando el tercer golpe estaba a punto de caer, ocurrió algo imposible.

La multitud comenzó a murmurar.

La niebla se abrió lentamente.

Un hombre vestido de negro apareció caminando entre la gente.

Y con una voz tranquila que hizo temblar incluso a Boyd, dijo:

—Libérenla.

Nadie sabía quién era aquel extraño.

Pero cuando el sheriff lo vio, su rostro perdió todo el color.

Porque aquel hombre no era alguien común.

Era Adrien Hail.

Y todos en Blackwood sabían que ese nombre pertenecía a una historia que nadie se atrevía a contar.

PARTE 2

Adrien caminó hacia mí sin mostrar miedo, como si el odio de Boyd y las amenazas del pueblo fueran simples sombras incapaces de tocarlo.

—¿Quién cree que es para interferir en los asuntos de la fábrica? —gritó Boyd, intentando recuperar su autoridad.

Pero nadie respondió.

Porque incluso el sheriff, un hombre acostumbrado a imponer miedo, permanecía inmóvil.

Por primera vez vi temor en sus ojos.

Adrien no levantó la voz.

No necesitaba hacerlo.

Había algo en su presencia que hacía que todos retrocedieran.

Se acercó al poste y rompió las cuerdas que sujetaban mis manos con una facilidad que parecía imposible. Mis piernas ya no podían sostenerme, pero antes de caer, él me atrapó.

—No tengas miedo, Evelyn —susurró—. He estado observándote durante más tiempo del que imaginas.

No entendía sus palabras.

No entendía quién era.

Solo sabía que aquel extraño acababa de arriesgarlo todo para salvarme.

Mientras me llevaba lejos de la fábrica, me reveló algo que hizo que mi corazón se detuviera.

Mi padre no me había abandonado.

Boyd había intentado hacerme creer que estaba sola, pero la realidad era diferente. Mi padre había escapado porque se negó a firmar ciertos documentos que Boyd necesitaba para completar sus planes.

Toda mi vida había estado luchando contra una mentira.

Adrien me llevó hasta una antigua mansión escondida entre los árboles: Hail Manor, un lugar que el pueblo consideraba abandonado desde hacía generaciones.

Pero cuando cruzamos sus puertas, descubrí algo imposible.

La mansión estaba perfectamente conservada.

Había libros, muebles elegantes y habitaciones iluminadas como si alguien hubiera vivido allí durante años.

Entonces encontré un retrato.

Un retrato de Adrien.

La pintura mostraba al mismo hombre, con la misma mirada, pero llevaba una fecha de más de un siglo atrás.

Mi respiración se detuvo.

—Eso no puede ser real —susurré.

Adrien apareció detrás de mí.

No parecía sorprendido.

Solo parecía cansado.

—Hay cosas en este mundo que la gente prefiere no comprender, Evelyn.

Lo miré fijamente.

—¿Qué eres?

Por primera vez, su expresión cambió.

La tristeza apareció en sus ojos.

Una tristeza demasiado antigua para pertenecer a un hombre común.

—Creo que ya conoces la respuesta.

En ese momento entendí que mi vida había cambiado para siempre.

El hombre que me había salvado del monstruo de Blackwood guardaba un secreto mucho más oscuro.

Y la verdad sobre Adrien Hail era algo que podía cambiar no solo mi destino…

sino el destino de todo el pueblo.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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