El Rey Alfa la rechazó frente a todos porque no tenía aroma… pero una noche la luna reveló un secreto que cambió todo

El Rey Alfa la rechazó frente a todos porque no tenía aroma… pero una noche la luna reveló un secreto que cambió todo

PARTE 1

La noche en que el Rey Alfa Ronin Voss entró en la enfermería real, todos pensaron que solo iba a salvar a un soldado herido.

Nadie imaginó que esa misma noche rechazaría a la única persona que su propio instinto había reconocido.

Elodie Mercer siempre había sido invisible para la mayoría. Era una omega tranquila, sin un aroma especial que llamara la atención y con una vida dedicada a curar a otros. Muchos pensaban que no tenía nada extraordinario.

Pero esa noche, cuando un joven guardia llegó al borde del colapso, todos descubrieron que Elodie escondía un poder que ni siquiera ella comprendía por completo.

Mientras los sanadores reales intentaban encontrar una solución, Elodie se acercó sin miedo.

—Déjenme intentarlo —dijo con calma.

Algunos dudaron.

Ella no era una guerrera. No pertenecía a una familia poderosa. No tenía un apellido que pudiera abrirle puertas dentro del reino.

Pero puso sus manos sobre el guardia y cerró los ojos.

Poco a poco, la respiración del joven comenzó a estabilizarse.

La enfermedad que lo debilitaba empezó a desaparecer.

Sin embargo, Elodie sabía algo que nadie más sabía: su don siempre tenía un precio.

Ella no eliminaba el sufrimiento.

Lo tomaba sobre sí misma.

Cuando terminó, el guardia estaba mejor, pero el cansancio cayó sobre ella como una ola.

Fue entonces cuando la puerta de la enfermería se abrió.

El Rey Alfa Ronin Voss apareció.

Todos guardaron silencio.

Ronin era conocido por su fuerza, su autoridad y su capacidad para controlar cada situación. Sus ojos recorrieron la habitación hasta detenerse en el guardia recuperado.

Pero después ocurrió algo extraño.

Su mirada cambió.

No estaba observando al paciente.

Estaba mirando a Elodie.

Dentro de él, su lobo reaccionó de una manera que jamás había experimentado.

Una sensación profunda, antigua, imposible de ignorar.

Como si algo dentro de él reconociera a esa mujer.

Ronin dio un paso hacia ella.

Después otro.

Todos los presentes contuvieron la respiración.

El rey estaba sintiendo la conexión de una compañera destinada.

Pero había un problema.

Elodie no tenía aroma.

Al menos eso parecía.

Ronin respiró lentamente buscando una señal.

Nada.

No había flores, lluvia, madera ni ninguna esencia que confirmara lo que su instinto parecía decirle.

La habitación quedó en silencio.

Entonces alguien susurró una palabra que cambió el ambiente:

“Compañera”.

Elodie sintió que todas las miradas caían sobre ella.

Ella nunca había pedido ser elegida por un rey.

Nunca había esperado nada de él.

Pero Ronin endureció su expresión.

—No.

Su voz fue fría.

—Ella no es mi compañera.

Algunos nobles intercambiaron sonrisas.

Para ellos tenía sentido.

¿Cómo podía una omega sin aroma ser la pareja de un Alfa poderoso?

Elodie escuchó las risas.

Escuchó los comentarios.

Pero lo que más le dolió fue el silencio de Ronin.

Él estaba allí.

Podía haber detenido las burlas.

Pero no lo hizo.

Después de todo, ella estaba acostumbrada a que otros decidieran su valor por algo que nunca pudo controlar.

Bajó la mirada, cubrió su muñeca con la manga y respondió con tranquilidad:

—Entonces no hay nada más que hablar, Su Majestad.

Después volvió junto al guardia herido.

Como si el rey ya no existiera.

Ronin debería haberse marchado.

Pero permaneció allí unos segundos más.

Porque por primera vez en su vida, algo no tenía sentido.

Su instinto había reconocido a esa mujer.

Pero sus sentidos no podían encontrar ninguna explicación.

Esa misma madrugada, mientras Elodie intentaba descansar, sintió un calor extraño en su muñeca.

Cuando levantó la manga, vio algo imposible.

Una marca rojiza con forma de media luna había aparecido sobre su piel.

El corazón comenzó a latirle con fuerza.

Y al mismo tiempo, en otra parte del castillo, Ronin despertó sobresaltado.

Su lobo exigía una sola cosa.

Encontrarla.

Porque por primera vez, el Rey Alfa comenzó a preguntarse si había rechazado algo que nunca tuvo la capacidad de ver.

PARTE 2

Porque por primera vez, el Rey Alfa comenzó a preguntarse si había rechazado algo que nunca tuvo la capacidad de ver.

Al amanecer, los rumores ya habían recorrido todo el castillo.

Algunos decían que Elodie había intentado reclamar un lugar que no le correspondía.

Pero ella no respondió.

Continuó trabajando en la enfermería.

Para ella, lo importante no era demostrarle nada al reino.

Era ayudar a quienes lo necesitaban.

Sin embargo, algo dentro de ella estaba cambiando.

La marca de su muñeca seguía allí.

Y cada vez que usaba su poder, parecía hacerse más intensa.

Ronin también había cambiado.

Intentaba ignorarlo, pero cada vez que pasaba cerca de la enfermería, su lobo reaccionaba.

No entendía por qué.

No había aroma.

No había explicación.

Solo una certeza que crecía cada día.

Una tarde encontró a Elodie ayudando a una joven sirvienta que se había lastimado.

Ella la curó sin pedir nada a cambio.

Pero cuando terminó, perdió fuerza por unos segundos.

Ronin lo vio.

Por primera vez no vio a una omega débil.

Vio a alguien que entregaba una parte de sí misma para salvar a otros.

—¿Siempre tienes que pagar un precio cuando sanas? —preguntó.

Elodie levantó la mirada sorprendida.

No esperaba esa pregunta de él.

—Todo lo que vale la pena entregar tiene un costo.

Esa respuesta se quedó en la mente del rey.

Esa noche, Elodie descubrió que la marca brillaba más.

Y por un instante sintió algo que nunca había sentido antes.

Un aroma.

Rosas silvestres después de la lluvia.

Pero venía de ella.

Al día siguiente buscó a Walter Bennett, el hombre que la había criado desde niña.

Cuando él vio la marca, su expresión cambió.

—Esperaba nunca tener que explicarte esto.

Walter abrió una antigua caja guardada durante años.

Dentro había documentos sobre su nacimiento.

Le contó la verdad.

Elodie había nacido durante una luna de sangre.

Su poder no era común.

Su aroma había sido sellado porque era demasiado fuerte y porque su don también podía ponerla en peligro.

Cada vez que curaba a alguien, absorbía parte de su dolor y energía negativa.

Ella no estaba rota.

Nunca le había faltado nada.

Simplemente había vivido protegida por un sello que estaba desapareciendo.

Y la próxima luna de sangre rompería completamente esa barrera.

Elodie comprendió entonces por qué había sido diferente toda su vida.

Pero decidió marcharse.

No quería convertirse en una herramienta del reino.

Mientras tanto, Ronin estaba obligado a elegir una alianza política con Vanessa Caldwell.

Era una decisión conveniente para el trono.

Pero mientras todos hablaban de poder, él solo podía pensar en una mujer que había sido capaz de salvar a otros incluso después de que él la humillara.

La noche de la ceremonia de la luna de sangre llegó.

Todo el reino estaba reunido.

Elodie estaba lista para irse después del evento.

Pero algo salió mal.

Durante la ceremonia, varios lobos comenzaron a sentirse mal.

Había algo extraño en la bebida ceremonial.

El caos comenzó.

Y antes de que alguien pudiera detenerla, Elodie corrió hacia los afectados.

Usó su poder una vez más.

Y otra vez.

Y otra vez.

Cada persona que ayudaba la debilitaba más.

Ronin intentó detenerla.

—Ya es suficiente.

Pero ella respondió:

—Ellos todavía me necesitan.

La marca de su muñeca ardió con una fuerza imposible.

Hasta que finalmente la barrera se rompió.

El aire cambió.

Todo el reino quedó en silencio.

Y entonces Ronin lo sintió.

El aroma que había buscado desde aquella primera noche.

Rosas silvestres.

Tierra húmeda.

Lluvia.

Su lobo no dejó ninguna duda.

Era ella.

Elodie era su verdadera compañera.

Pero cuando Ronin se acercó, descubrió algo que dolía más que cualquier rechazo.

Ella no estaba feliz.

Ella estaba herida.

—Mi lobo te reconoció antes que yo —dijo Ronin.

Elodie lo miró fijamente.

—Pero tú no.

Aquellas palabras golpearon al rey más fuerte que cualquier acusación.

Porque eran verdad.

Él había juzgado a alguien sin conocerla.

Había permitido que otros la hicieran sentir menos.

Y ahora que el destino le mostraba la verdad, no podía borrar lo ocurrido.

Ronin no exigió nada.

No usó su posición.

No intentó obligarla a aceptar el vínculo.

Frente a todo el reino, se arrodilló.

—No te elegiré solo porque el destino diga que debo hacerlo. Te elegiré porque quiero conocer a la persona que eres.

Elodie no respondió inmediatamente.

La confianza no regresaba con una sola disculpa.

Pero entonces su cuerpo comenzó a fallar.

Había absorbido demasiado durante la ceremonia.

Ronin quiso ayudarla, pero se detuvo.

—¿Puedo?

Por primera vez, no actuó como rey.

Actuó como alguien que respetaba su decisión.

Con ayuda de Walter, compartió parte de la carga de Elodie para salvarla.

Después descubrieron quién había causado el problema de la ceremonia y evitaron una guerra entre los clanes.

Ronin también tomó una decisión inesperada.

Renunció a controlar todas las alianzas y permitió que los clanes tuvieran más participación en sus propias decisiones.

Porque entendió algo importante:

Proteger a alguien no significa poseerlo.

Pasó el tiempo.

Elodie no volvió con él inmediatamente.

Necesitaba descubrir si podía confiar nuevamente.

Y Ronin esperó.

Sin órdenes.

Sin presión.

Solo demostrando con hechos que había cambiado.

Un mes después, bajo una luna tranquila, Elodie caminó hacia el lugar donde todo había comenzado.

Ronin la esperaba.

Sin corona.

Sin soldados.

Solo él.

—Si no existiera el vínculo, ni el destino, ni el aroma… ¿todavía me elegirías? —preguntó.

Elodie recordó al hombre que la rechazó.

Pero también recordó al hombre que se arrodilló cuando nadie se lo pidió.

Se acercó.

—La primera noche no te habría elegido.

Ronin aceptó la verdad.

Ella sonrió.

—Pero ahora sí.

Porque al final, el destino pudo haberlos unido.

Pero fue la elección, el respeto y la confianza lo que realmente los convirtió en compañeros.

 

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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